Ni siquiera las advertencias de Bruselas, cada vez más serias, han logrado intimidar a los sindicatos italianos, aferrados a un mercado laboral cuya reforma resulta imprescindible para la recuperación económica. Ayer fueron a la huelga y paralizaron buena parte de la red de transportes del país, objetivo prioritario de cualquier «piquete informativo». Son ellos,...
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