El joven Rey de los Belgas, coronado a los 21 años tras la renuncia de su padre, dejó de ser una persona de apariencia triste y solitaria en 1960, cuando la española Fabiola de Mora y Aragón (1928-2014) unió su vida al destino del Monarca belga. La discreta aristócrata española, enfermera y entregada a las obras de caridad en Madrid, que al decir de sus amigas...
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