Sevilla era su lugar en el mundo y ella representaba también mucho para Sevilla. En las últimas horas eso se ha visto en multitud de escenas. Como los aplausos que acompañaron ayer la salida del féretro del ayuntamiento, donde había estado instalada la capilla ardiente. Los apenas cuatrocientos metros que separan el consistorio de la catedral los recorrió en...
Suscribete para leer la noticia completa:

