«Responderemos con puño de hierro», dijo anteayer Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí, cuando retiraban los cadáveres de la sinagoga atacada por terroristas palestinos. Y el puño no ha tardado en comenzar a moverse, mientras se enterraba a los asesinados con los que se saldó el ataque al templo (el último, uno de los policías de tráfico que acudieron...
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