La celebración, ayer, de la caída del Muro de Berlín hace ya 25 años no fue solo el momento de recordar el momento en el que el cemento se hizo añicos. Aquella celebración no ha desaparecido de las memorias, y los manipuladores históricos de la izquierda no han entrado demasiado a discutir esa alegría registrada en miles de horas de grabaciones de vídeo. Sin...
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