Jerusalén es el nudo gordiano del interminable conflicto entre palestinos e israelíes, y es también un punto sensible que vincula a los creyentes de las tres grandes religiones monoteístas, para los cuales la manifestación de Dios a los hombres está ligada a las calles y plazas de esta ciudad única en el mundo. Por desgracia, los fanáticos de uno y otro signo...
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