Las últimas flores de un verano que ha llegado hasta noviembre fueron para los difuntos, honrados por los cientos de miles de fieles que un año más acudieron a los cementerios, frontera física que delimita el comienzo y el fin de la eternidad. El buen tiempo acompañó a quienes, pese al nublado anglosajón y pagano que arrastra la fiesta de Halloween, reconocen...
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