Primero fue el «derecho a decidir», luego la «consulta no refrendataria» y, finalmente, las «elecciones plebiscitarias». El engranaje separatista catalán –al que el cumplimiento de la ley le sabe peor que una cucharada de aceite de ricino– no para de crear neologismos con los que intenta cargarse de razones para forzar la independencia o, al menos, salir del...
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