Haciendo uso de su libertad, y al gusto de sus creencias, el ministro de Justicia decidió que un crucifijo y una Biblia que perteneció a Carlos IV acompañaran a la Constitución en su juramento del cargo. Rafael Catalá inaugura así el nuevo procedimiento instaurado por la Corona para estas ceremonias, en el que se deja al alto cargo que elija los símbolos presentes...
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