Al modo de San Agustín, que nos revela en sus Confesiones ser dos y estar en cada uno de los dos por completo, también el emérito bronquista Jordi Pujol i Soley eran dos por el precio de uno. De ahí lo muy improcedente de concluir que Cataluña estuvo en manos de un vulgar ratero durante un cuarto de siglo, otra alma gemela del contable Bárcenas o del tipo de...
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