A modo de tributo, el color de la corbata de Emilio Botín, rojo Santander, se extendió ayer por la tribuna de la junta de accionistas de la entidad financiera, reunida por primera vez tras el fallecimiento de quien fue su patrón durante casi treinta años. Su hija Ana –con un pañuelo anudado al cuello, como ya hizo en el funeral de su padre– tomó la palabra y...
Suscribete para leer la noticia completa:

