«No es miedo, es destemple». Tiritaba el gran Tony Leblanc en lo alto de un trampolín de diez metros en aquella memorable escena de la película «Historias de la Televisión» en la que terminaría estampándose contra la masa de agua de la piscina a la que se lanzó para hacerse el machote delante de su novia, a la sazón Conchita Velasco... Le sacaron en camilla....
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