Cuenta la leyenda que dos viejecitos entrañables vivían en una hermosa casita del bosque justo por donde iba a transcurrir la nueva línea fronteriza llamada a separar los territorios de Polonia y Rusia. Así las cosas, las autoridades concedieron darles a elegir a qué nación desearían ser adscritos. Y los ancianitos entrañables, tras mucho cavilar, decidieron...
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