Los sondeos se suceden sin apenas variaciones –empate técnico, en el argot estadístico– y la igualdad que reflejan no hace sino generar incertidumbre, sentimiento que, a la desesperada, moviliza a la clase política británica. Londres echa el resto en la cuenta atrás que lleva al referéndum independentista de la semana que viene. La bandera escocesa ondea desde...
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