Al comienzo de las negociaciones con Rusia en Minsk, el presidente ucraniano, Poroshenko, aseguró, con énfasis, que el futuro del mundo dependía de lo que sucediera ahí. Pese a los diez paracaidistas rusos aparecidos «accidentalmente» en territorio ucraniano, a 25 kilómetros de la frontera, aún se albergaban algunas esperanzas de poder encontrar una salida dialogada...
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