En 1934 Juan Belmonte le compró al marqués de Zahara la finca Gómez Cardeña, un lugar de más de 1.300 hectáreas que databa del siglo XV. Localizado en un pequeño alto a tiro de piedra de Sevilla, era el sitio soñado por el torero para vivir. Por él pasaron intelectuales y toreros, hasta que el 8 de abril de 1962, después de recorrer a caballo la finca y encerrar...
Suscribete para leer la noticia completa:

