Ya no se trata de salvar la honra, sino los barcos, y la flota de los Pujol ha encontrado una dársena bien abrigada por la propia desfachatez y la ética profesional de los medios de comunicación que pescan en el caladero catalanista. Ahora no se trata de encontrar el dinero, sino «las motivaciones políticas» que animan a la Ley a buscarlo, y a esa noble tarea...
Suscribete para leer la noticia completa:

