Al final eran unas anginas. Pero fue útil que se activaran todos los protocolos que aconseja el tratamiento del ébola –esa plaga para la que aún no hay cura– a un paciente que ingresó en un hospital de Alicante con todos los síntomas que despierta esa peligrosa enfermedad cuando se hace con uno: fiebre de niño, dolor de garganta, diarreas, cefaleas y un malestar...
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