El matador Iván Fandiño vivió ayer las dos caras más extremas de la Fiesta en una sola corrida. Sucedió en la feria de Bayona. Con el primer toro cuajó una faena soberbia, al alcance únicamente de las más importantes figuras. Cortó las dos orejas, en una extensión del dulce momento que venía viviendo. Con su segundo, el cuarto de la tarde, de nombre «Avisador»,...
Suscribete para leer la noticia completa:

