Es como en aquella película de Dustin Hoffman, «Outbreak, epidemia», pero de verdad, y ya se sabe que la realidad supera siempre a la ficción. Solo que en lugar de por California el virus se propaga por el golfo de Guinea, en la parte más olvidada de África; quizá por ello, porque los que han muerto han sido africanos, no les hacemos ni puñetero caso.
Aunque hay...
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