El mes pasado, cuando Rafa Nadal se retrató con su noveno trofeo de Roland Garros, ya duchado y vestido de limpio, lo hizo en la plaza del Trocadero, que tiene nombre gaditano pero que se pronuncia sin erres y se asoma a la torre Eiffel. No debían de tener los estudios Pixar ningún largometraje de animación en cartera para convocar al tenista en las instalaciones...
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