La muerte de 298 personas, entre pasajeros y tripulación, la tarde del pasado jueves, no es ni mucho menos un daño colateral de la guerra particular que Rusia tiene montada en lo que en general ha preferido ser visto, hasta ahora, como el patio trasero europeo. El vuelo MH17 de Malaysia Airlines atravesaba el espacio aéreo de un país metido en una guerra civil...
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