En Cádiz, donde el Peñón solo da sombra y tabaco de contrabando, a Fabian Picardo le han sacado cantares por su extraordinario parecido físico con el cantante «el Mani», santo y seña de la sevillana y camarlengo de la rumba andaluza. En algunas de ellas, a las andanzas de Picardo se les conoce como «picardías», como por ejemplo esa de tener casas en Sotogrande...
Suscribete para leer la noticia completa:

