No es sencillo desentrañar el sentido de la ovación casi unánime de un Congreso de los Diputados puesto en pie a Alfredo Pérez Rubalcaba, que ayer anunció que vuelve a la química orgánica y a la docencia universitaria, que dejara aparcadas hace treinta años para dedicarse a la política. Aplaudieron los socialistas, los mismos que en Ferraz le han señalado la...
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