Supongo que todos somos culpables de este desastre de campaña electoral. Se confirma que todo vale: desde el absurdo hasta las pedradas, pasando por un ¿debate? en televisión, un asesinato con redes sociales y una sarta de meteduras de pata que van desde la superioridad intelectual al «incidente» del maltrato a la mujer. Se confirma que las campañas, lejos de...
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