Acaso sin ser del todo consciente de la temeridad de su gesto, el ciudadano Ramón Pelegero Sanchís acaba de asomarse a ese precipicio invisible que delimita la frontera entre la comunidad de destino en lo universal conocida por «nosaltres» y el extrarradio civil de Cataluña, donde moramos los sospechosos habituales. Al fin clausurado aquel acomodaticio espacio...
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