De repente se convirtió en un lugar común, al menos en los ambientes de cierta progresía ilustrada. Fue allá a mediados de los ochenta, cuando la condición homosexual aún andaba lejos de normalizarse en España. El lector algo entrado en años seguro que lo recuerda. Se dio en aseverar por aquel entonces, y con la mayor de las naturalidades, que todos éramos gays,...
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