El pasado 1 de noviembre, el «rey Arturo» mandó a su mano derecha en el gobierno de la Generalitat, Joana Ortega, a informarse a pie de obra de cómo se vota en Quebec, un lugar que en la mente de un nacionalista como Wilfredo el Velloso manda funciona como la tierra prometida del independentismo. Aquellos canadienses francófonos han cogido esa fama de profetas...
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