Con 38 muertos a sus espaldas, el régimen de Nicolás Maduro intenta enterrar las voces de la oposición que protesta en la calle, pero lo que hace es cavar su propia tumba. El último en caer fue ayer un estudiante, tiroteado por la Policía bolivariana en una barricada levantada en Maracaibo. A punto de cumplir un año en el poder, donde se instaló tras un apresurado...
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