La de ayer fue por fin una jornada de calma en la plaza de la Independencia de Kiev, por la que ha corrido tanta sangre en los últimos días. Una calma tensa, expectante, un punto desconfiada, pero que parece abrir la puerta a una nueva etapa en el conflicto. Después de toda una noche de conversaciones entre Yanukóvich, la oposición y los ministros de Exteriores...
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