Que una ciudad de la talla de Las Palmas de Gran Canaria no pueda gozar de libertad en los horarios comerciales es, en pleno siglo XXI, del todo injustificable. Mientras Madrid muestra el dinamismo de sus tiendas y se vende en la Fashion Week como un gran destino de compras, la capital grancanaria —con sus vecinos y visitantes— tiene que soportar campañas de...
Suscribete para leer la noticia completa:

