Serán solo unos ignorantes dignos de alguna compasión o acaso los pierda la mala fe? Lo más probable es que concurran ambas taras. Me refiero, acaso el lector lo haya adivinado, a los probos comisarios culturales de la Fundación CatDem. Los mismos que acaban de apelar nada menos que a un reglamento administrativo del año 1801, ciertas «instrucciones para el arreglo...
Suscribete para leer la noticia completa:

