La hipocresía occidental –todos a una, sentados en la mesa del diálogo buenista y la negociación de escaparate– dio el visto bueno a la guerra «limpia» del régimen de Damasco, que renunció al uso de las armas químicas para continuar su brutal ofensiva con estrategias más clásicas, aptas para todos los públicos y sensibilidades. Como ayer denunció la organización...
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