Nunca sabremos si ante un acto similar, en un lugar cerrado y no cara al público como argumenta el fiscal y a lo que se agarra el juez para autorizarlo, repleto de asesinos, pero de extrema derecha, condenados por cientos de asesinatos, mutilaciones y extorsiones, nuestro sistema judicial se hubiera puesto tan estupendo como en Durango. Pero a estas alturas del...
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