Un día le ha durado al independentismo catalán su efervescencia epistolar. Conseguido el titular en portada (en algunos medios, claro), hoy ya prefiere pasar páginas y no dar demasiadas explicaciones de la ridícula cosecha de apoyos obtenidos entre los cuarenta y cinco dirigentes mundiales a los que el «rey Arturo» les ha soltado, por carta y sin anestesia, su...
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