Queda más de un año para las elecciones autonómicas, pero el ambientazo es como para sacarse el abono. Montoro está enrachado y los barones del PP, que hacen sus cuentas aparte, justo al lado de donde hay que darles de comer, no parecen estar por la labor de ser su comparsa. Discuten por tecnicismos contables, pero para que todo el mundo se entere se esfuerzan...
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