Con todos sus defectos, pecados y lacras, la Iglesia de Cristo ha producido muchísimos menos fanáticos que esas religiones laicas, llámense marxismo, positivismo, relativismo cultural o devoción ciega al libre mercado, que en un momento u otro han pugnado por ocupar su lugar. Muchos menos dogmáticos y también muchos menos ignorantes, huelga decir. Repárese al...
Suscribete para leer la noticia completa:

