Uno de los grandes déficits de los periodistas es que en demasiadas ocasiones, por no decir casi siempre, no recordamos que antes que otra cosa, somos personas, gente normal y corriente. Lo mismo le sucede a los políticos o al mundo de la justicia.
Sinceramente, me dan igual los sesudos análisis sobre el Tribunal de Estrasburgo o las declaraciones políticamente...
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