El presidente Rajoy, salta a la vista, no es un hombre genial. Gracias a Dios, procede añadir con urgencia. A propósito de genialidades gubernativas contaba Pla que, recién instaurada la República, una personalidad catalana fue invitada a cenar en el 10 de Downing Street con un mister Baldwin, por entonces jefe del Gabinete de Su Majestad. Interrogado al día...
Suscribete para leer la noticia completa:

