«Pasan las personas, pero los proyectos continúan». Melancólico y afligido, el concejal Antonio Rodrigo Torrijos anunciaba así su despedida del Ayuntamiento de Sevilla después de una década siendo el santo (laico, claro) y seña de IU en la capital hispalense. Torrijos ha mandado mucho en Sevilla; ha tejido y destejido, hecho y deshecho, sobre todo cuando era...
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