Tras la tormenta, el cielo comienza a abrirse en Tacloban. La angustia da paso a la esperanza en una ciudad devastada por el viento y las olas y a la que comienza a llegar la ayuda internacional, transportada en camiones que, procedentes del aeropuerto, se cruzan con miles de vecinos que dejan atrás sus viviendas, ya inexistentes. El balance oficial del Gobierno...
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