Contagiados por el virus de la crisis y a medio curar, hasta las trancas de pastillas y con miedo a una recaída, los países occidentales no han dejado en estos últimos años de mirarse, siempre por encima del hombro, de puntillas cuando hacía falta, para ver quién tenía más baja la prima de riesgo y más sucias las calles. Compartida y dramática, la recesión ha...
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