La silla de Rubalcaba está en movimiento. Por los pasillos hacen corrillos aquellos que intentan levantar del asiento a quien la encuesta del CIS y Felipe colocan fuera del juego. En algunos reservados de restaurantes de Madrid la vieja guardia, redondeada en un círculo rojo por Elena Valenciano, ha puesto a escurrir al secretario general. La Conferencia Política...
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