Todos aquellos cuentos para asustar a los niños, los muy truculentos relatos de la hiperinflación alemana de los veinte que nos explicaron en periódicos, radios y televisiones. Los «expertos» no se han cansado de hacer el ridículo prediciendo el enorme desastre que iba a provocar la Reserva Federal con ese febril entusiasmo suyo por tirar de la máquina de imprimir...
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