Cuando en los noventa, todavía tiempo de plomo y extorsión etarra, la Consejería de Turismo del Gobierno vasco, con Rosa Díez al frente entre 1991 y 1998, lanzó la campaña del «ven y cuéntalo», al genial Mingote le cayó de todo, querella incluida, por ejercer su derecho a la libertad de informar y expresar en un dibujo lo que ni se veía ni se contaba en aquella...
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