La diputada por Tenerife de Coalición Canaria Nuria Herrera no se caracteriza por lo que en estos días se conoce como «perfil alto». Pero sin embargo ayer su fama trascendió más allá de las cuatro paredes del Parlamento de Canarias, límite habitual para sus aventuras políticas. No fue debido a ninguna iniciativa vinculada al gofio y su protección, ni a su férrea...
Suscribete para leer la noticia completa:

