Todas las mujeres de España se enamoraron de él. Manolo fue la cana al aire general de aquellos años duros en los que el cine de verano era la ventana en blanco y negro desde cuyo alféizar España, que viva España, trataba de asomarse a la alegría. Aquel joven de Almería nunca fue un prodigio de voz, pero siempre fue un artista prodigioso. Puso ritmo de porompompero...
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