Cuando subes a un avión para saltar en paracaídas pasan muchas cosas por tu mente. La mayoría tienen que ver con la descarga de adrenalina que vendrá cuando la puerta se abra, el ruido del viento entrando supere al del motor y, a los pies, el mundo aparezca plano y diminuto. La mente está fundamentalmente concentrada en el salto, en entrar en buena posición y...
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