EL fútbol se ha vuelto una materia sensible y confidencial, que debe esconderse y no mostrarse al público. No se trata del que puede jugar cualquiera de nosotros un fin de semana ni tampoco el de los profesionales en sí, aunque sí alcance a su retransmisión por la televisión pública canaria, ya que el gobierno isleño se resiste a decir cuánto ha pagado a Mediapro...
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