Primero fue Tàpies, y luego Chillida. Ayer, más de veinte años después, fue el momento de Plácido Domingo. El tenor español recibió de manos del príncipe Masahito Hitachi el Praemium Imperiale, máximo galardón que Japón concede en el campo de las artes. Junto a creadores de la talla de Pistoletto, Coppola, Gormley y Chipperfield, Domingo, embajador cultural del...
Suscribete para leer la noticia completa:

